Tres ficus de 35 años han sido arrancados en la Avenida Litoral de Estepona, frente a la urbanización de lujo Tyrian Residences donde los pisos superan los 8 millones de euros, desatando una intensa controversia política sobre la gestión del patrimonio arbóreo y las prioridades municipales entre desarrollo inmobiliario y preservación ambiental.
La actuación, ejecutada a finales de enero de 2026 por la empresa Agrojardín Landscaping, ha encendido las alarmas de vecinos, grupos de la oposición y colectivos ecologistas que lamentan que se eliminen árboles con décadas de vida para facilitar el acceso a una promoción de lujo, mientras residentes de otras zonas de Estepona conviven sin solución con árboles invasivos que entran por sus ventanas.
Los hechos: tres árboles arrancados en La Cala
Los tres ejemplares de Ficus, plantados en 1990, se encontraban en la Avenida Litoral, exactamente en la zona donde debía ejecutarse la entrada y acceso principal a Tyrian Residences, un complejo residencial de 40 viviendas de ultra-lujo en primera línea de playa en La Cala.
La ubicación de los árboles coincidía con el punto donde, según el proyecto de urbanización, debía construirse el acceso vehicular y peatonal a la promoción, lo que ha llevado al Ayuntamiento a autorizar su trasplante a una zona cercana.
La urbanización Tyrian Residences, situada frente a Palm Beach, es uno de los proyectos inmobiliarios más exclusivos de la Costa del Sol, con viviendas que alcanzan precios de hasta 9 millones de euros y amenidades como spa de 700 m², piscina climatizada, gimnasio privado y simulador de golf.
Los vecinos que han presenciado la actuación lamentan que se eliminen ejemplares que formaban parte del paisaje natural de la entrada a la ciudad durante más de tres décadas. Aunque la oposición ha señalado que la remoción también despejará las vistas al mar de las viviendas millonarias, la justificación oficial se centra en la necesidad de liberar el espacio para la construcción del acceso a la urbanización.
Versión institucional: «No es tala, es trasplante necesario para el acceso»
El Ayuntamiento de Estepona ha rechazado categóricamente la acusación de «tala» y defiende que se trata de un trasplante programado dentro de un proyecto de mejora urbana más amplio.
«No se trata en absoluto de una tala de árboles. Son tres ficus que van a ser trasplantados en la nueva zona de jardinería que se está ejecutando a escasos metros», señala el comunicado municipal.
Según la posición oficial, la actuación responde a la necesidad de ejecutar las infraestructuras contempladas en el proyecto de urbanización aprobado: «Según lo contemplado en el proyecto de urbanización, el acceso a las viviendas se ejecutará en la zona donde se encuentran esos tres ficus», por lo que «la empresa responsable de las obras, bajo la supervisión del Ayuntamiento, está procediendo a los trabajos de poda y acondicionamiento para su inmediato trasplantado en los nuevos espacios verdes».
El Consistorio ha defendido su trayectoria ambiental: «El Ayuntamiento de Estepona se ha caracterizado durante todos estos años por su compromiso con el medio ambiente. Este equipo de gobierno continuará con la tolerancia cero ante cualquier iniciativa o proyecto que suponga la tala de arbolado o pérdida de masa arbórea».
La institución municipal ha recordado que el Plan Árbol del Consistorio «continúa vigente con el compromiso de dotar de árboles a las distintas zonas verdes de la ciudad».
Según fuentes municipales, la actuación forma parte de un proyecto de transformación de La Cala que contempla una inversión superior a 2,5 millones de euros, con más de 20.000 m² de nuevos espacios verdes públicos, un Smart Boulevard de 8.000 m² y un parque multiusos de 12.000 m².

Emma Molina (PSOE): «García Urbano favorece a los ricos sobre los vecinos»
La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Emma Molina, ha protagonizado una de las críticas más contundentes en declaraciones a Cadena SER.
«Están arrancando los árboles situados en la Avenida del Litoral, frente a Palm Beach, donde se está haciendo la urbanización de lujo en La Cala. Esa urbanización que los pisos van a costar por encima de los 9 millones de euros en algunos de ellos, y se les estaba permitiendo arrancar unos árboles que son parte del patrimonio natural de la ciudad para hacer una de las entradas a esa urbanización de lujo», ha denunciado.
Molina ha cuestionado directamente las prioridades del alcalde José María García Urbano: «Nos preguntamos por qué García Urbano sigue favoreciendo a unos vecinos frente a otros y sigue favoreciendo más a los ricos y, sobre todo, a los de fuera frente a los residentes».
La representante socialista ha establecido una comparación directa con situaciones que viven otros vecinos sin intervención municipal: «Hay muchos vecinos que se han quejado de forma constante y reiterada, con problemas de arboledas que invaden sus casas, que entran por las ventanas, como los vecinos de la Plaza del Ajedrez, vecinos de la Plazoleta Ortiz, y no hacen nada».
«Y como si a algún vecino se le ocurre cortar una ramita del árbol, automáticamente el ayuntamiento les pone una multa. De verdad, esto es una falta de vergüenza, es indignante que se esté dando prioridad a uno frente a otro», ha añadido Molina.
La portavoz socialista ha sido especialmente dura en su valoración: «Este es el doble rasero de García Urbano. Sigue premiando más a los de fuera que a los de dentro. ¿Dónde van a ir esos árboles? ¿Y lo van a cambiar por ladrillo? Que esa es la política que está teniendo últimamente García Urbano».
Manuel Aguilar (VOX): «El Ayuntamiento aprobó el proyecto y ahora se escuda en él»
El portavoz de VOX en Estepona, Manuel Aguilar, ha cuestionado la lógica argumental del Ayuntamiento en declaraciones a Cadena SER.
«El asunto que estamos tratando aquí es la justificación que da el ayuntamiento sobre la tala de los 3 árboles que se plantaron en el año 90, justificándolo en el proyecto de urbanización. Hay que recordar que ese proyecto de urbanización fue aprobado por el propio ayuntamiento, por lo cual, justificar en algo que no eres tú, cuando eso que lo justificas, lo has aprobado tú, pues es como mínimo bastante solarista y pensar que tenemos muy poca memoria», ha declarado Aguilar.
El representante de VOX señala que el Ayuntamiento no puede eludir su responsabilidad alegando que «el proyecto lo requiere» cuando fue precisamente el Consistorio quien aprobó ese proyecto sin contemplar alternativas que preservaran los árboles.
Manuel Aguilar ha planteado además la pregunta sobre la desigualdad de trato: «¿Por qué al resto de los vecinos de Estepona no se les hace lo mismo? Porque hay muchos vecinos que tienen las ramas de los árboles en sus cocinas, en sus dormitorios, en sus salones».
Ecologistas: «Estepona está siendo objeto de mercantilización»
Los grupos ecologistas han lamentado la actuación y ven en ella un claro ejemplo del rumbo que está tomando la ciudad. Según estas organizaciones, Estepona está siendo objeto de una creciente mercantilización donde se da prioridad a la venta de propiedades de lujo sobre el correcto uso de su entorno ecológico y medioambiental.
Los colectivos ambientalistas critican que decisiones como esta contradicen el posicionamiento de Estepona como «Jardín de la Costa del Sol» y muestran que los intereses inmobiliarios de alto standing están por encima de la preservación del patrimonio natural de décadas.
«No se puede promocionar Estepona como ciudad verde y sostenible mientras se arrancan árboles de 35 años para facilitar el acceso a viviendas millonarias», señalan fuentes de estos colectivos, que ven en este caso un patrón preocupante de subordinación de criterios ambientales a intereses económicos del sector inmobiliario de lujo.
Los ecologistas cuestionan además que el proyecto de urbanización no contemplara desde su diseño inicial alternativas de acceso que respetaran los árboles existentes, evidenciando que la preservación del patrimonio arbóreo no fue una prioridad en la fase de planificación.
El caso de Plaza del Ajedrez: el precedente que alimenta la polémica
La controversia cobra especial relevancia al contrastarla con casos anteriores. En 2020, el Ayuntamiento trasplantó 35 árboles desde la Plaza del Ajedrez utilizando los servicios de la misma empresa: Agrojardín Landscaping.
Cuatro años después, en 2024, vecinos de Plaza del Ajedrez, Plazoleta Ortiz y Avenida de España denunciaron públicamente la situación que padecen con árboles de gran porte plantados frente a sus viviendas sin mantenimiento adecuado.
Los testimonios vecinales relataban cómo las ramas invaden cocinas y dormitorios, provocan pérdida total de luz natural y, en algunos casos, no respetan la distancia mínima regulada de 3 metros desde las edificaciones. Las solicitudes de audiencia con el alcalde para resolver la situación no obtuvieron respuesta.
Este contraste entre la inacción municipal ante problemas que afectan a vecinos de zonas residenciales comunes y la rapidez en autorizar la remoción de árboles cuando afectan al desarrollo de una promoción de lujo constituye el núcleo del argumento del «doble rasero» que esgrimen tanto PSOE como VOX.
La normativa y el debate sobre el modelo de ciudad
La Ordenanza Municipal de Protección de Arbolado de Estepona, aprobada en 2002, establece que es necesaria «la preceptiva licencia municipal para la realización de trasplantes» en árboles particulares, y que su concesión debe estar justificada por «circunstancias excepcionales» como daños graves sobre edificaciones, riesgos de caída o especies no aptas. Aunque la construcción de un acceso a una urbanización puede considerarse una justificación técnica, la pregunta que plantea la oposición es por qué el proyecto no se diseñó desde el inicio para respetar los árboles existentes.
Además, la ordenanza contempla medidas compensatorias que obligan a la plantación de árboles equivalentes a la masa vegetal perdida, aunque el Ayuntamiento no ha especificado públicamente si se aplicará esta compensación ni dónde se plantarán los árboles equivalentes. En 2018, el propio Consistorio anunció que «los proyectos se deben adaptar a la masa arbórea existente, no al revés», un principio que contrasta con la decisión actual.
La controversia trasciende el debate técnico sobre «tala» o «trasplante» para adentrarse en cuestiones más profundas sobre el modelo de ciudad que se está construyendo en Estepona. Aunque técnicamente la remoción responde a la necesidad de construir un acceso, los datos muestran un patrón donde los proyectos de lujo reciben soluciones rápidas y supervisión municipal directa, mientras que los problemas que afectan a residentes comunes permanecen sin atención durante años.
La mercantilización denunciada por los ecologistas cobra sentido al observar que una inversión municipal superior a 2,5 millones de euros se destina a mejorar el entorno de 40 viviendas millonarias, mientras barrios residenciales comunes carecen de atención similar. La coherencia con la marca «Estepona, Jardín de la Costa del Sol» también queda cuestionada cuando se autorizan remociones de árboles de 35 años en favor de desarrollos de lujo.
Los próximos meses mostrarán si los tres ficus realmente sobreviven al trasplante —los expertos señalan que el período crítico es de dos años— y si se cumple con las compensaciones ambientales previstas en la ordenanza. Mientras tanto, el debate permanece abierto sobre las prioridades municipales: ¿Estepona como jardín sostenible para todos o como escaparate de lujo para unos pocos? La respuesta definirá el modelo de ciudad de las próximas décadas.








