Estepona, la “Jardín de la Costa del Sol”, lleva años ganando puntos como destino romántico. Fachadas llenas de flores, un casco antiguo que invita a perderse de la mano y un paseo marítimo que al atardecer es casi un decorado de cine. Si a todo eso se le suma una oferta gastronómica cada vez más potente, el resultado es claro: San Valentín en Estepona es una apuesta segura.
Tanto si vives aquí como si vienes solo unos días, elegir bien dónde cenar puede marcar la diferencia entre una noche simplemente agradable y una velada de esas que se recuerdan. En esta guía encontrarás una selección de restaurantes y hoteles pensados para distintos estilos de pareja: desde quienes buscan alta cocina con sello de la Guía Michelin, hasta quienes prefieren un chiringuito refinado a pie de arena, música en directo o un pack que incluya cena y hotel.
San Valentín 2026 cae en sábado, así que la previsión es de máxima demanda. La idea de este artículo es que puedas inspirarte, comparar opciones y, sobre todo, reservar con tiempo para no quedarte fuera.
Restaurantes de alta gama con reconocimiento de la Guía Michelin
El Palangre – Bib Gourmand de la Guía Michelin
Si se habla de cocina seria en Estepona, el nombre de El Palangre aparece siempre en la conversación. Es un restaurante familiar, con más de dos décadas de trayectoria, situado en el puerto deportivo, con vistas abiertas al mar y una carta centrada en pescado, marisco y arroces.
La clave aquí no es solo el producto, que llega directo de la lonja, sino el reconocimiento: El Palangre figura en la Guía Michelin con la distinción Bib Gourmand, una categoría que premia restaurantes con muy buena calidad a un precio contenido. Es, de hecho, el único local de Estepona con ese sello.
Para una cena de San Valentín es de esos sitios que funcionan solos: salón luminoso, mesas bien vestidas, vistas al puerto y un servicio acostumbrado a grandes ocasiones. La experiencia ideal pasa por compartir algún entrante marinero (gambas, croquetas de rabo de toro, calamares, según temporada) y dejarse aconsejar con el pescado del día o un arroz meloso para dos. Si buscas un ambiente clásico, mediterráneo y con garantías, aquí juegas sobre seguro.
Conviene reservar con mucha antelación: entre el tirón local, el sello Bib Gourmand y la fecha, las mesas vuelan.
Fons – Cocina de autor en clave mediterránea
A medio camino entre Estepona y San Pedro, Fons se ha hecho un nombre propio como uno de los restaurantes de cocina creativa más interesantes de la zona. No tiene estrella Michelin, pero sí puntuaciones muy altas en Tripadvisor y Travellers’ Choice, y sobresale como propuesta de alta gama para una noche especial.
Aquí la cocina es mediterránea contemporánea: buen producto, técnicas cuidadas y presentaciones elegantes. La carta no es kilométrica, pero se nota pensada al detalle, con platos que combinan tradición andaluza y guiños internacionales. El local acompaña: interior moderno, terraza agradable y un servicio muy pendiente sin resultar rígido.
Para San Valentín encaja especialmente bien si quieres una velada más “gastronómica” que de vistas al mar, con platos para comentar y maridar con una buena botella de vino.
Experiencias gastronómicas únicas y temáticas


El Greek del Puerto – Grecia frente a los barcos
Si te atrae la idea de viajar sin salir de Estepona, El Greek del Puerto es tu sitio. Está en el puerto deportivo, con terraza prácticamente sobre el agua y vistas constantes a los barcos y al Mediterráneo.
Su propuesta para San Valentín gira en torno a tres ejes muy claros:
- Cóctel especial de la casa para ese día: el Valentino, pensado como guiño romántico.
- Carta habitual + sugerencias del chef, de forma que puedas elegir tus clásicos favoritos y, si te apetece, probar algún plato fuera de carta.
- Ambiente elegante y acogedor, con iluminación suave y un ritmo de servicio que invita a alargar la conversación.
En la mesa, cocina griega auténtica: mezes para compartir (tzatziki, hojas de parra, queso feta con miel, saganaki), moussaka, souvlaki, cordero, pulpo y pescado fresco. Todo ello regado con vinos griegos y algún toque de ouzo para quien quiera rematar la experiencia.

Es un restaurante muy solicitado, tanto por residentes como por visitantes, así que la reserva es prácticamente obligatoria, más todavía en San Valentín.
The Boab Tree – Cena rodeados de arte
The Boab Tree es ese sitio al que llevas a alguien cuando quieres hacer algo distinto. El local funciona como restaurante y como espacio artístico: paredes llenas de obras, exposiciones temporales y, en ocasiones, artistas trabajando en directo mientras cenas.
La cocina se mueve en un registro mediterráneo internacional, con platos bien presentados, raciones sin excesos y un enfoque muy visual. No es un restaurante “de batalla”: aquí se viene a cenar tranquilos, disfrutar del vino, comentar el cuadro de la pared y dejar que la noche vaya a su ritmo.
Para parejas a las que les guste hablar de arte, cultura o simplemente salirse de lo típico, es una opción muy potente.
Cabana Restaurant & Cocktail Bar – Música en vivo y copas

Si para vosotros la velada perfecta incluye música en directo, Cabana encaja muy bien. Es un restaurante de cocina internacional con un fuerte componente de coctelería y programación musical.
Lo habitual es que ofrezcan actuaciones en vivo a partir de cierta hora (jazz suave, soul, versiones acústicas…), de forma que podáis cenar mientras suena la música y, después, pasar a la parte más de copas sin cambiar de local. El ambiente es moderno, algo más “chic” que clásico, con iluminación baja y un público que mezcla residentes y visitantes.
En San Valentín suelen apostar por un formato de noche temática, así que es buena idea consultar sus redes sociales para ver qué han preparado este año.
Restaurantes con vistas al mar en primera línea
Plata Beach Chiringuito – Arena, mar y Gibraltar al fondo

Plata Beach Chiringuito demuestra que un chiringuito puede ser informal y, a la vez, especial. La terraza está literalmente pegada a la arena, con vistas abiertas al Mediterráneo y, en días claros, al Peñón de Gibraltar.
La carta tira de clásicos bien hechos: espetos, pescados al horno o a la sal, marisco, arroces y entrantes mediterráneos. Todo ello con una puesta en escena cuidada y un servicio muy acostumbrado a atender parejas y grupos que buscan algo más que “unas raciones rápidas”.
Para San Valentín, cenar aquí significa escuchar las olas de fondo y, si ajustas bien la hora, ver el atardecer justo antes de que os traigan el primer plato. Es un plan muy directo: buen producto, buena ubicación y cero artificios.
La Bulla Gastrobar – Fusión con la playa a tus pies

En plena avenida España, frente al mar, La Bulla Gastrobar se ha ganado un sitio entre los favoritos de quienes buscan algo actual sin renunciar a las vistas. Ha sido distinguido con el sello Travellers’ Choice en Tripadvisor y suele aparecer en listados de “imprescindibles” de Estepona.
La cocina mezcla tapas creativas, platos principales de corte mediterráneo y algún guiño asiático. Los cócteles están muy trabajados y la terraza, con la playa de fondo, se presta tanto a una cena tranquila como a quedarse luego tomando algo.
Para una pareja a la que le gusta probar cosas nuevas pero no quiere alejarse del paseo marítimo, es un candidato natural.
Restaurantes con Alma y Aires al mar de Estepona
Restaurante ALMA de Miguel – Clásico del centro con patio andaluz
Situado en plena Calle Caridad, una de las calles peatonales más vivas del centro histórico, ALMA de Miguel es de esos sitios que se recomiendan casi “de boca en boca”. Es un restaurante amplio, con barra para tapas, salón interior y un patio andaluz muy agradable, donde se puede cenar con calma incluso cuando la calle va llena de gente.
La cocina se mueve entre el marisco y el pescado fresco (frituras, pescado a la sal, arroces, marisco de calidad) y buenas carnes a la brasa, con una carta bastante amplia y opciones para casi todos los gustos. En las reseñas se repiten mucho tres ideas: buen producto, servicio muy atento y un ambiente que mezcla familias, parejas y grupos, pero sin perder el punto cuidado que se espera en una ocasión especial.
Para una cena de San Valentín, ALMA de Miguel funciona muy bien si te apetece un plan de casco antiguo: paseíto por las calles blancas, cena en el patio o en el comedor y, si os queda energía, copa después en algún bar cercano. Es recomendable reservar, sobre todo si quieres asegurarte mesa fuera o en el interior más tranquilo.
Aire – Concierto bajo las estrellas
En primera línea, con el mar pegado al local, Aire (Aire Estepona) ofrece una combinación muy agradable de buena cocina, vistas abiertas y ambiente relajado.
En temporada organizan veladas con música en directo, que encajan muy bien con un plan de pareja: cenar en la terraza, escuchar un concierto suave y alargar un poco la noche con una copa. La carta se mueve entre el pescado y marisco, carnes bien tratadas y entrantes para compartir, con un nivel general de producto y servicio que las reseñas destacan de forma bastante unánime.
Si buscas algo romántico pero sin excesivo protocolo, con sensación real de estar “a pie de mar”, es una opción a tener en cuenta.
Cocina internacional y opciones variadas
La Carbonara – Clásico italiano para jugar sobre seguro
Para muchos, La Carbonara es “el italiano de referencia” en Estepona. Reseñas muy numerosas lo avalan como un valor seguro: pastas frescas, pizzas de masa fina, risottos y carnes, todo en un ambiente cálido, algo rústico, que invita a sentarse tranquilos a cenar y charlar.
Es de esos sitios donde sabes que no te la juegas: cocina reconocible, buenas raciones, servicio acostumbrado a parejas y familias y precios razonables. Ideal si vuestra idea de San Valentín pasa por compartir un buen plato de pasta y un tiramisú sin demasiadas complicaciones.
Wild Restaurante – Romántico y saludable
Wild encaja muy bien con parejas que quieren celebrar, pero sin darse un atracón pesado. Es un restaurante de cocina contemporánea con muchas opciones vegetarianas, veganas y sin gluten, y un enfoque muy marcado hacia el producto fresco y la presentación cuidada.
El ambiente es tranquilo, con una decoración limpia, luz agradable y un servicio que suele tomarse su tiempo para explicar platos y sugerir combinaciones. Si uno de los dos tiene alguna restricción alimentaria o simplemente os apetece algo más ligero, aquí podéis cenar “bonito” sin salir rodando.
Otras opciones con menú especial
Más allá de estos nombres, muchos locales de Estepona preparan cada año menús cerrados de San Valentín: gastrobares, restaurantes de cocina fusión, indios, asiáticos, mexicanos… La mejor manera de cazarlos es:
- Vigilar Instagram y Facebook de los restaurantes a los que ya soléis ir.
- Entrar en sus webs la semana previa.
- Y, si tenéis dudas, hacer lo de toda la vida: llamar y preguntar directamente.
Escapadas románticas: hoteles con paquetes especiales
Hotel El Pilar – Cena, noche y desayuno sin moverte del centro

En pleno corazón de Estepona, Hotel El Pilar se ha consolidado como una de las opciones más interesantes para quien quiere convertir la cena en escapada romántica completa.
Sus paquetes de San Valentín suelen incluir:
- Cena especial con menú cerrado para parejas.
- Noche de hotel en habitación estándar o superior.
- Desayuno buffet al día siguiente.
- Algún detalle de bienvenida (cava, bombones, flor… según el año).
La ventaja es evidente: aparcas el coche, haces el check‑in y ya no tienes que preocuparte de nada más. Cenas, brindas, paseas un rato por el centro si apetece, y al terminar subís directamente a la habitación.
Sol Marbella Estepona Atalaya Park – Resort para desconectar
Para quienes prefieren el formato resort, Sol Marbella Estepona Atalaya Park ofrece un entorno de jardines, piscinas y acceso directo al mar que se presta muy bien a estancias de fin de semana.
En fechas señaladas como San Valentín es habitual que combinen:
- Alojamiento con vistas (según categoría de habitación).
- Cena especial o buffet temático.
- Música en vivo o alguna animación nocturna.
Es una opción cómoda si quieres aparcar allí el viernes o el sábado y olvidarte del mundo hasta el domingo, combinando ratos de piscina/spa con la cena romántica.
Gran Hotel Elba Estepona – Spa y gastronomía

Si lo vuestro es el spa, Gran Hotel Elba Estepona Thalasso & Spa juega en otra liga. El hotel dispone de un thalasso spa muy completo y varios restaurantes donde es fácil montar una cena de nivel.
Los paquetes de pareja suelen incluir:
- Circuito termal para dos.
- Algún tratamiento o masaje en cabina doble.
- Cena romántica en uno de los restaurantes del hotel.
- Alojamiento con vistas al mar, según el tipo de habitación.
Es un plan perfecto para parejas que quieren desconectar de verdad: un rato largo de spa, cena sin mirar el reloj y despertar con el Mediterráneo delante.
Más opciones románticas en Estepona
Además de todo lo anterior, Estepona está llena de pequeños descubrimientos que, sin tener un “pack San Valentín” como tal, funcionan muy bien para una cena de pareja:
- Restaurantes con patios bonitos y aire de casco antiguo, como Las Brasas de Alberto o algunos clásicos de pescado y marisco.
- Asadores y parrillas de carne de nivel, tipo The Garden by La Rosa o Tehuelche Grill Argentino, muy valorados por los amantes del buen corte.
- Propuestas de cocina internacional (tailandesa, japonesa, fusión asiática, india…) que permiten “viajar” a través del plato sin salir de la ciudad.
Aquí la mejor recomendación es tirar de gusto personal: ese sitio donde siempre coméis bien y os sentís cuidados, muy probablemente también sea un gran lugar para celebrar San Valentín aunque no ofrezca un menú temático.
Consejos prácticos para reservar tu cena de San Valentín
Reserva con tiempo
San Valentín, y más cayendo en sábado, es una de las noches más fuertes del año. Para los sitios más demandados (El Palangre, Fons, Greek del Puerto, La Bulla, hoteles con pack completo…), lo sensato es reservar con semanas de antelación; en algunos casos, incluso con un par de meses.
Para el resto de restaurantes, un margen de 2–3 semanas suele ser suficiente, pero cuanto antes llames, más opciones tendrás de elegir hora y mesa.
Ajusta el presupuesto antes de sentarte
A grandes rasgos:
- Desde unos 20–30 € por persona puedes encontrar menús cerrados sencillos en locales más informales.
- Entre 30–50 € por persona se mueve buena parte de la oferta de gastrobares, italianos, fusión, etc.
- A partir de 50–80 € por persona entras ya en gama medio‑alta (El Palangre, Fons, menús especiales con varios platos).
- Los packs de hotel suelen ir de 80 € por pareja (solo cena) a unos 150 € por pareja (cena + habitación + desayuno) en hoteles como El Pilar.
Preguntar el precio cerrado del menú de San Valentín al reservar evita sorpresas.
Cuida los detalles
Un ramo de flores que os espere en la mesa, pedir una botella de buen cava o champagne, coordinar con el restaurante un pequeño postre sorpresa o llevar una nota escrita a mano son detalles sencillos que pueden marcar la diferencia.
Si tienes algo en mente, coméntalo al hacer la reserva: muchos locales están encantados de ayudar a montar “la escena”.
Flexibilidad con la fecha
Si el 14 está todo lleno o preferís evitar el bullicio, muchas casas alargan su menú de San Valentín al fin de semana completo: viernes, sábado e incluso domingo. La experiencia puede ser igual de romántica, con más calma y, a veces, mejor atención.
Estepona, destino romántico en la Costa del Sol
Con el casco antiguo engalanado, kilómetros de paseo marítimo, hoteles para todos los gustos y una oferta gastronómica que no deja de crecer, Estepona se ha ganado a pulso su fama de destino romántico en la Costa del Sol.
No hay estrellas Michelin dentro del término municipal, pero sí un restaurante con distintivo Bib Gourmand de la Guía Michelin (El Palangre), varios locales de cocina de autor a la altura de los paladares más exigentes y una larga lista de chiringuitos, gastrobares y hoteles capaces de montar una noche redonda.
Al final, más allá del sello que tenga cada puerta, lo importante es encontrar ese lugar donde os miréis, levantéis la copa y penséis: “merecía la pena reservar aquí”. Con esta guía tienes material de sobra para elegir. Ahora solo falta lo esencial: decidir con quién compartir esa mesa.





