El Francisco Muñoz Pérez vivió este fin de semana una de las noches más emocionantes de su historia reciente. El CD Estepona consumó una salvación que rozaba lo imposible frente al Real Madrid C, en un partido vibrante que acabó con un contundente 3-1 y el delirio total de la afición rojilla.
La eliminatoria llegaba igualada tras el empate (2-2) en Valdebebas, lo que convertía la vuelta en casa en una auténtica final. Y el Estepona respondió como los grandes.
Una primera mitad de carácter
Los de Manolo Sánchez salieron al campo con una actitud valiente y sin complejos ante el filial blanco. La recompensa llegó pronto: Heber Pena, con un zurdazo de gran factura, abrió el marcador y mandó al vestuario a los rojillos con ventaja y con la fe intacta.

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Remontada y sentencia
El inicio de la segunda mitad trajo el susto: Mesonero igualaba la contienda para el cuadro de Víctor Cea y tensaba al máximo los nervios en las gradas. Pero el Estepona no se arrugó. David Ballarín, asistido de forma magistral por Alfonso Candelas, devolvió la ventaja a los locales y encendió definitivamente el estadio.
Con la afición empujando como un jugador más, Samu Expósito puso el definitivo 3-1 en la recta final del partido, desatando la euforia en las gradas y sellando una permanencia que ya es historia.
El dato que lo dice todo
Ningún equipo en Segunda Federación había logrado remontar 14 puntos de desventaja respecto a los puestos de descenso para salvar la categoría. El Estepona lo ha hecho, y lo ha hecho a lo grande.
Manolo Sánchez, el artífice
El técnico marbellí llegó en un momento crítico y transformó por completo al equipo. Su aportación ha sido fundamental para escribir esta página dorada en la historia del club esteponero, que seguirá compitiendo una temporada más en Segunda Federación.
Una noche para enmarcar en el Francisco Muñoz Pérez. ¡Viva el Estepona! 🔴⚪





