El Ayuntamiento de Estepona ha descubierto 12 nuevas tumbas pertenecientes a una de las dos necrópolis musulmanas que existieron en la antigua Medina de Istibbuna durante los siglos XIII y XV. Los hallazgos, que están siendo estudiados por arqueólogos y antropólogos, han aparecido durante las obras del bulevar que ejecuta el Consistorio bajo la supervisión de la Junta de Andalucía.
Los trabajos arqueológicos, iniciados a finales de 2024, han sacado a la luz restos de 12 individuos enterrados según el ritual canónico islámico en las avenidas San Lorenzo y España. El arqueólogo municipal, Ildefonso Navarro, ha confirmado que el descubrimiento se produjo durante los movimientos de tierras necesarios para la construcción del nuevo bulevar.
Control arqueológico preventivo
Antes de iniciar las obras, el Consistorio informó a la delegación territorial de Cultura de la Junta de Andalucía sobre la necesidad de realizar un Control Arqueológico en la zona. Este entorno está catalogado como zona arqueológica tanto en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) como en el Plan Especial de Protección del Casco Antiguo.
Mario González, arqueólogo de la empresa Menia encargada de las excavaciones, ha explicado que los restos hallados corresponden a personas enterradas siguiendo el ritual canónico islámico: orientados hacia La Meca, sin ropas ni ajuares, y depositados directamente en la tierra.
600 tumbas en una década
Estos 12 nuevos restos se suman a los de otras 600 personas que han aparecido en las diez excavaciones realizadas durante los últimos años en las zonas donde se ubicaron los dos cementerios musulmanes de la antigua Istibbuna, nombre con el que se conocía a Estepona durante la época nazarí.
Tras finalizar los trabajos de campo, los restos serán analizados por antropólogos para determinar aspectos como las causas de fallecimiento, edades, sexo y posibles enfermedades o traumatismos que presentaban estas personas en el momento de su muerte.
Otros hallazgos de interés histórico
Las excavaciones también han desenterrado cinco bolaños, piezas de artillería medievales fabricadas en peridotita, una piedra característica de la sierra de Estepona. Según González, estas armas pudieron utilizarse durante los asedios que sufrió Istibbuna en los siglos XIII y XIV por parte de ejércitos cristianos.
Además, han aparecido restos cerámicos descontextualizados de época medieval, aunque la presencia de escombros depositados en la zona durante los siglos XVIII y XIX dificulta encontrar piezas completas de valor significativo.

Continúan las excavaciones
Los trabajos arqueológicos proseguirán durante los próximos meses a medida que avancen las obras del bulevar. Mario González no descarta nuevos hallazgos, ya que los estudios revelan que una de las dos necrópolis nazaríes se extendía por lo que hoy es la calle San Roque.
Ildefonso Navarro ha destacado la importancia de todas las excavaciones realizadas en la última década, señalando que «han contribuido a que tengamos un conocimiento mucho más amplio y detallado de la historia de Estepona». Estos descubrimientos continúan arrojando luz sobre el pasado musulmán de la ciudad y su relevancia durante el periodo nazarí en la Costa del Sol.
Los trabajos se realizan con la coordinación de la delegación municipal de Patrimonio Histórico y bajo la autorización e inspección de los técnicos de la Junta de Andalucía, cumpliendo con la Ley de Patrimonio Andaluz.






