Rescatan a un gato que había quedado atrapado por la cabeza en el hueco de una celosía residencial en Estepona ha sido rescatado ileso este jueves por los bomberos. La intervención requirió romper parte de la estructura con herramientas de precisión para liberar al animal, que se encuentra fuera de peligro tras vivir una situación de alto riesgo.
La curiosidad “casi” mata al gato
El Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga ha intervenido de urgencia en Estepona para liberar a un gato cuya cabeza se encontraba encajada en el interior de una oquedad de una celosía. El espacio donde se introdujo el felino era tan reducido que hacía prácticamente imposible su salida por medios propios, lo que provocó que vecinos o propietarios de la vivienda dieran el aviso a los servicios de emergencia al comprobar que el animal no podía moverse.
Para ejecutar la liberación, una dotación de bomberos se desplazó hasta el inmueble. Ante la imposibilidad de retirar al felino de forma manual, los efectivos tuvieron que utilizar un martillo y un cincel para picar la estructura de la pared de manera controlada. Durante la maniobra, los bomberos protegieron la cabeza del animal —que sobresalía de la pared— para evitar que los impactos de los cascotes o las herramientas le causaran lesiones. El rescate se completó con éxito entre los maullidos de estrés del gato, que resultó completamente ileso.
Las estructuras arquitectónicas con celosías, muros perforados y respiraderos son muy habituales en las viviendas unifamiliares y complejos residenciales de la Costa del Sol Occidental para favorecer la ventilación y la sombra. Sin embargo, como demuestra este suceso, estos elementos de diseño constructivo suponen a veces trampas involuntarias para los gatos, cuya naturaleza exploratoria los lleva a introducirse en huecos estrechos de los que luego no pueden salir si la cabeza queda encajada de forma anatómica.
Medidas de prevención y riesgos
Para evitar situaciones similares o saber cómo actuar si se detecta un animal atrapado en el municipio, se recomiendan las siguientes pautas prácticas:
- Revisión de instalaciones: Se aconseja a los propietarios de viviendas con celosías o huecos de ventilación accesibles desde el exterior que comprueben que los diámetros no son peligrosos o que instalen mallas metálicas de protección si detectan el paso habitual de felinos.
- Aviso a emergencias: En caso de presenciar un animal atrapado donde peligre su integridad, no se debe intentar romper la estructura con herramientas domésticas si no se dispone de protección adecuada para el animal. Se debe llamar de inmediato al teléfono de emergencias 112, que derivará el aviso al parque de bomberos correspondiente de la zona.
- Colaboración con protectoras: Si el animal pertenece a una colonia de la zona, es conveniente avisar a las cuidadoras locales autorizadas por el Ayuntamiento para colaborar en la calma y posterior revisión veterinaria del felino.

Preguntas frecuentes
¿Sufrió heridas el gato durante el rescate? No. A pesar de la complejidad de la maniobra y del uso de herramientas contundentes como el martillo y el cincel junto a su cabeza, los bomberos protegieron al animal en todo momento y lograron liberarlo completamente ileso.
¿Qué cuerpo de seguridad intervino en el suceso de Estepona? La intervención fue ejecutada por una dotación del Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga (CPB), que da cobertura al municipio de Estepona y a otras localidades de la Costa del Sol Occidental.
¿Qué se debe hacer si se encuentra a un animal atrapado en una fachada? Se debe llamar inmediatamente al teléfono único de emergencias 112. No se recomienda actuar de forma particular si el rescate implica riesgo de derrumbe de la estructura o si el animal puede reaccionar con agresividad debido al estrés.
El rescate del felino resalta la importancia de la rápida coordinación de los servicios de emergencia de la Costa del Sol ante incidentes cotidianos que comprometen el bienestar animal. El vecindario deberá permanecer atento a las medidas de protección en fachadas para evitar que el instinto de los felinos locales vuelva a jugarles una mala pasada en las estructuras residenciales.





